La química del amor
Dicen que cuando hablamos de amor tendríamos que hablar realmente de la química del amor. Pues sí es una expresión acertada. Detrás del enamoramiento hay una serie de reacciones químicas que ya han sido encontradas y catalogadas por los expertos. Hay electricidad (descargas neuronales) y hay química (hormonas y otras sustancias que participan). Ahí están, señaladas las responsables de que la aparición de una persona lleve la pasión a nuestra vida e incluso que en ocasiones ésta se tambalee sin remedio.
El proceso es rápido. Conocemos o vemos a alguien que nos gusta y nuestro cuerpo reacciona. ¿O es al revés nos gusta porque nuestro cuerpo reacciona? El sistema nervioso envía mensajes a diferentes glándulas de nuestro cuerpo y producimos más adrenalina. Y claro, eso lo notamos. Nuestro corazón va al galope, nuestra tensión sube, liberamos azúcares, las pupilas se dilatan, etc…).
Seguro que reconoces estos síntomas. Son los que sentimos todos cuando estamos enamorados. Así es algo normal y corriente que en nuestra cabeza pensemos que un amor así es único e irrepetible.
Muchos pensadores han analizado este sentimiento. Sin ir más lejos Ortega y Gasset hablaba de estado de imbecilidad transitoria para referirse el enamoramiento. Así que es química y como tal no puede durar mucho tiempo. Y además va unido a una serie de síntomas que todos –o al menos los afortunados-, hemos sufrido. Miedo, orgullo, celos y, por supuesto, felicidad y dicha. Pero como todo proceso químico tiene un principio y un final. ¿O no? ¡Ojalá que no termine nunca no!
Popularity: 15% [?]


